
En primer lugar, no uso eufemismos, digo viejas a conciencia, podría decir maduras, pero créanme cuando les digo que maduras suena a "pornazo". Hecha esta aclaración, paso a manifestar que profeso un profundo respeto por la senectud, que es una etapa de la vida llena de matices divertidísimos. (Vieja, vieja, vieja, tienes tú razón no hay más)
Tras lo arriba indicado, paso a relatar lo que es en realidad "el grito de las viejas" ("lo crit", que dirían en Alcalà de Xivert). Es básicamente un sonido característico e innato que emiten las señoras mayores cuando reciben estímulos de asombro, pasmo, estupefacción o sorpresa; en algunos casos también de admiración.
El grito es aprendido, fruto de las relaciones sociales que tienen las viejas con
otras viejas, y se ha transmitido de generación en generación, quedando grabado a fuego en sus jodidas cabezas. Forma parte del argot viejuno, es otra forma más de expresión y comunicación.
Por poner algunos ejemplos que ilustren el grito, argumentaré la conversación que las viejas mantienen en la foto que hay en la parte superior del texto.
Una de ellas, manifiesta a las otras dos, que hace unos años, cuando iba a la piscina municipal, se equivocó y casi entra al vestuario de los chicos. La otras corresponde con el ¡Uuuuuuuuu! característico.
En ocasiones, es tan fuerte que se puede oír a muchos metros de distancia, ello nos puede indicar, que hay una vieja sorprendida cerca de nosotros.
Queridos amigos, respetar a las personas mayores, no les tiréis tierra a los ojos, ni saltéis a modo de potro en aquellas que vayan un poco encorbadas.


